Un complejo multi-site. 5 palancas activadas en 8 meses. Sin instalaciones. Con los datos que ya tenían delante y un equipo de ingeniería leyéndolos.
Retorno por euro invertido
Payback del servicio
De las medidas sin inversión.
Sobrefaturación detectada

En la mayoría de operaciones multi-site, la energía se paga, pero no se gestiona de forma activa. No es un problema de voluntad: es un problema de capacidad. Sin una jerarquía eléctrica mapeada, sin un especialista que cruce variables operativas con consumo, y sin informes que traduzcan los datos en acciones concretas, el sistema se limita a facturar.
Este caso demuestra qué ocurre cuando a esa misma infraestructura (contadores, BMS, IoT que ya existían) se le aplica una capa de análisis continuo gracias a una metodología innovadora. Lo que durante años era opaco, en 5 semanas se volvió cuantificable. Y en 8 meses, accionable y estratégico.
de sobrefacturación real pasando desapercibida mes tras mes, sin que nadie la pudiera detectar.
de los días del año, consumo como si las instalaciones operasen a plena carga. También en temporada baja y cierres.
Cada palanca con su metodología de detección, la acción ejecutada sobre la instalación, los MWh evitables al año y el nivel de inversión requerida.
Cómo se integró sobre la infraestructura existente, qué sistemas se conectaron y cómo se reconstruyó el consumo real con un 93–95% de precisión.
Qué palancas aplican a hoteles, retail, Facility management y operaciónes multi-site en general, con magnitudes esperables de ahorro por tipología.
Cómo se replica la metodología de una sede a un portfolio de 10, 40 u 80 activos. Priorización por ROI, velocidad estimada de despliegue por sede y cómo el coste marginal decrece al escalar.
Cinco áreas de consumo. Cinco formas distintas
de escaparse la energía.
La partida más pesada del mix energético. En el caso te contamos lo que se ahorró, cómo se detectó y qué se hizo exactamente.
Exterior, interior y horarios de operación. Dónde estaba el dinero que nadie veía.
Un análisis cocina por cocina. Equipos encendidos sin razón. Un protocolo de desconexión que nadie había planteado.
La palanca que más sorprende. La que no se ve mirando la factura. La que aparece cuando reconstruyes el consumo real.
Factor de potencia, reactiva y validación automática. Un detalle técnico que evita penalizaciones y libera horas al equipo interno.

Climatización 24/7, cocinas que no paran, iluminación exterior toda la noche. El hotel concentra todas las palancas en un único activo y las multiplica por cada sede de la cadena.

Decenas de activos con su propio BMS, sus contratos y su inercia operativa. No falta gestión: falta un equipo externo que cruce datos, compare rendimientos y detecte anomalías de forma proactiva.

Cientos de puntos de venta. Refrigeración, iluminación y clima como partidas principales. Las ineficiencias se multiplican por cada sede; los ahorros, también.
Un complejo multi-site. 5 palancas activadas en 8 meses. Sin instalaciones. Con los datos que ya tenían delante y un equipo de ingeniería leyéndolos.
Retorno por euro invertido
Payback del servicio
De las medidas sin inversión.
Sobrefaturación detectada
